¡Qué viva Colombia!

La comunidad colombiana en Ecuador festejó hoy su clasificación a octavos en el Mundial de Fútbol y el Día Mundial de los Refugiados. Mientras celebraban su triunfo ante Costa de Marfil, a la vez, a través de declaraciones, dejaban saber que estaban encantados de estar en Ecuador. Me sentí honrada al ver la alegría de los vecinos colombianos en tierras ecuatorianas, quienes afirmaban que fue una buena decisión venir a vivir en este país (¿nuestro? ¿de quién?). Tal vez muchos de los entrevistados migraron por la violencia, por oportunidades económicas o por cualquier razón por la que alguien se radica en tierras ajenas -aunque muy ajenos entre ambos países no somos. 

Sentí mucha vergüenza por la xenofobia. Yo me incluyo y confieso tener nacionalismos absurdos en ocasiones. Me dio náusea la actitud reprochable de ver mal al extranjero. ¡Ay, los colombianos! ¡Los cubanos! ¡Ahora hay tanto español! No he sido, que yo recuerde, mala ni displicente con ninguno, pero hay categorías generales y abstractas a través de las cuales se evidencia el rechazo. Me avergoncé por cada vez que he escuchado de forma pasiva comentarios negativos hacia los “huéspedes”. A veces yo misma hablo, entre ecuatorianos, en contra de “los que vienen”. ¡Qué tristeza! Luego me atrevo a indignarme por la forma en la que la gente ve a los migrantes en Europa. “Amaréis pues al extranjero; porque extranjeros fuisteis vosotros en tierra de Egipto” – o en este caso, España. Pero todo se nos olvida. 

Los estereotipos en nuestra cabeza son como mala yerba que de cuando en cuando reaparece para recordarnos lo mezquinos que somos (inserte aquí el acto de contrición).

Hoy quiero festejar con los colombianos en Ecuador todos sus triunfos, a pesar de ser y hacer lo que muchas veces somos y hacemos los que jugamos de locales. En ocasiones, también entre hermanos se puede ser egoísta -aunque no sé sobre qué, porque no comprendo lo que celamos, lo que poseemos y lo que tememos perder ¡ay, el nacionalismo!-.  Festejo en especial con los refugiados, que espero hayan podido encontrar mejores días en este país. Celebro, ahí sí no solo por ustedes, sino porque la política exterior de Colombia nos afecta directamente, que no haya regresado el uribismo. Ecuador es el país con más refugiados en América Latina y casi en su totalidad son colombianos. Gran festejo por varios motivos. !Qué vivan los colombianos en Ecuador! 

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