Menos femicidio y más turismo

Esperar que algo bueno fracase para regocijarnos en el bochorno del que lo propuso, por muy adversario político que éste sea, es algo absurdo y egoísta. Me había familiarizado ya con estudios que contradecían la racionalidad de las decisiones del ser humano indicando que aún perjudicándose, el individuo es capaz de optar por ver a su enemigo hundirse aún cuando el precio sea que él mismo se tenga que ahogar. En estas semanas he visto ejemplos vergonzosos sobre el ejercicio político, la calidad humana y la simple lógica de varios actores políticos e individuos en el país. Para empezar, tomaré como muestra la campaña en contra del femicidio impulsada desde el gobierno municipal que generó polémica y repudio desde los grupos más conservadores y religiosos del Ecuador. Como es ya sabido, estas ligas se dedican, en nombre de sus creencias y principios, a deslegitimar la lucha por los derechos de la mujer tildándola de nociva para la sociedad. Lo curioso es que ninguna de las voceras de estos movimientos hubiesen podido ir a la universidad o sufragar, si no fuese por una pelea de siglos a favor de la equidad. Si bien la propuesta política de estos grupos religiosos es la imposición generalizada de sus valores, resulta hasta cierto punto comprensible su inquietud sobre temas como el aborto, la educación sexual o el matrimonio igualitario, porque detrás de éstos hay visiones bastante arraigadas todavía, en donde lamentablemente no cabe todavía una confrontación entre las opiniones y la realidad de la sociedad, del otro. Queda todavía mucho camino por transitar. No obstante, dudo que alguna persona en sus cabales, más aún si pertenece a un grupo religioso que se supone abandera ante todo el principio de la vida, esté de acuerdo con el femicidio. Esto, por supuesto, sería de locos. Sin embargo, una de las primeras campañas en el Ecuador, que denuncia específicamente las altas tasas de mortalidad de mujeres provocadas por el machismo es saboteada por la incorreción política de la palabra puta. Se niegan los conservadores a mirar que significado de esta palabra ha sido volteado, afirmando que la mujer tiene de derecho de ser y hacer libremente, sin temor a ser violentada. La nueva puta intenta invertir el dedo acusador hacia donde debe dirigirse, que es el abusador. Si estos grupos se preocupasen por entender más el significado de la palabra en el contexto de la lucha, podrían inclusive discrepar con argumentos constructivos. Al final, todos queremos que se erradique la violencia hacia la mujer, especialmente las mujeres, creería yo. Pero no, el debate principal se centró en lo ofensivo de la campaña para la mujer quiteña, mas no en los índices de violencia o en propuestas para erradicarla. Lejos de querer realizar un análisis de la campaña, tanto de sus errores y aciertos, quiero rescatar el hecho de que Carla Cevallos (@CarlaCevallosR), concejala de la ciudad, se haya preocupado por este tema frente a la inconstancia política del gobierno central para abordar la violencia de género. Se necesita más, más que una campaña para ganarle terreno a la dominación patriarcal, pero es importante todo intento de exponer la realidad en la que vive la mujer en el Ecuador y eso es loable. Ojalá que con la misma fuerza que radica en la animadversión hacia las personas que promueven la equidad de género, los grupos conservadores, aunque sea por una vez, alcen la voz en contra de la violencia que a todas nos afecta y a muchas les cuesta la vida. Hay puntos en común hasta entre las posturas más antagónicas, no obstante, la visión obtusa de la rencilla y las formas puede más que el bien común. Otro ejemplo de autosabotaje lo vi en las redes sociales el día del Super Bowl, que es la final del campeonato de futbol americano en Estados Unidos, en donde se presentó un spot publicitario del Ecuador como destino turístico que forma parte de la campaña #AllYouNeedIsEcuador (). Una vez más, lejos de analizar la pertinencia del comercial y lo elevado de su costo, la decisión ya estaba tomada. En las ciudades más pobladas de Estados Unidos, el Ecuador iba a ser promocionado por 30 segundos en uno de los eventos deportivos más famoso de Norteamérica cuyo público tiene un importante nivel adquisitivo. Puede resultar escandaloso el gasto, pero los presupuestos de promoción turística lamentablemente son así de elevados. El apuntalamiento de este sector requiere altas inversiones que deben ser constantes durante un período considerable de tiempo para que logre ir posicionándose cada vez más el Ecuador como un destino al que visitar. La apuesta al turismo tiene bastante lógica sobretodo cuando una de las críticas más grandes a este gobierno es que seguimos siendo un país con economía primaria basada en bananas y petróleo. Durante el momento de la transmisión, de acuerdo o no con la pertinencia del spot, llegaba la hora de apoyar a la promoción del país, para lo cual las redes sociales son un arma poderosa que replican y generan tendencias dentro de un evento tan mediatizado. Medios como la BBC, CNN o Univisión había ya puesto los ojos sobre el país y en las redes se generó también un ambiente de promoción colateral del país como potencia turística. Páginas de hospedaje, aerolíneas, restaurantes y demás servicios internacionales empezaron a hacer eco de la palabra Ecuador. Para los que estamos lejos del país, específicamente en Estados Unidos, ver el comercial nos llenó de emoción pero al mismo tiempo trajo una tensión producida por la incertidumbre. ¿Qué vendrá luego? El momento de los análisis y las evaluaciones llegaría en lo posterior, no obstante, en esos instantes miles de personas hablaron ya de nuestro país, y aún cuando el retorno de la inversión sea lento o inclusive inexistente, el espíritu de esos minutos era sumar a la difusión. El éxito de #AllYouNeedIsEcuador puede significar nuevas fuentes de ingreso a nuestra economía, más empleos, más sustentabilidad ambiental, una dolarización más saludable; en definitiva, el crecimiento de la actividad turística en el Ecuador puede traer mejores días para todos. Resulta triste, sin embargo, que en el momento preciso en el que se debía sumar fuerzas, muchas personas optaron por tildar a la iniciativa como un despropósito, ciertas personas promovieron campañas paralelas de denuncia a la falta de democracia en el país y comenzaron a atacar al gobierno, lo cual en ese momento no era el correcto, porque al hacerlo, se estaba hablando mal del país al cual con dinero de todos, se intenta promocionar. Muchos desean de seguro que la campaña no tenga ningún impacto, para más tener elementos para criticar al gobierno, como si no hubiesen ya demasiados. Tal vez esta idea, aunque costosa, sí valió la pena, habrá que esperar para saberlo, o tal vez nunca lo sepamos porque es parte de un proceso de promoción que va de antes y seguirá después. No obstante, lanzar una cruzada para ridiculizar la propuesta y denunciar al gobierno justamente en esos instantes, es no pensar, una vez más, en el bien común.

La vida se puede medir en mundiales

No soy muy fanática y rara vez puedo ver un partido completo sin distraerme, sin embargo, el fútbol es tan importante en el Ecuador, que veo a cada mundial como un hito en torno al cual se marca el paso de la vida.

ITALIA 90

En este mundial tenía 5 años y no recuerdo absolutamente nada, la única referencia del mismo es una heladería que estaba en la Avenida de la Prensa que llevaba ese nombre y cuyo logo era la mascota del mundial (que por cierto era horrible).

ESTADOS UNIDOS 94

En este mundial ya tenía 8 años, por lo tanto, memoria. Aprendí la sutil diferencia que puede llegar a hacer una mezcla de suerte, fuerza y técnica en los resultados finales de algo que parecía de vida o muerte: la final de la Copa del Mundo. Todavía no entendía lo que pasaba. Con la expulsión de Maradona aprendí el daño que puede hacer a millones de personas una mala decisión. Ese fue un año triste para mi familia. Mi madre perdió a su padre en el mes de enero, como consecuencia de una enfermedad cardiovascular que se apoderaría de su cerebro y le restaría vida de a poco. En la Copa América del 93 que fue en Ecuador, recuerdo haber asistido a encuentros en Ambato, junto con mi familia materna. Aprendí el termino, “entrar de pavo” a un estadio a la mitad de un partido, viví la tensión de apuestas sobre un resultado, y grité goles de Ecuador contra Estados Unidos -me emocioné mucho y ventajosamente perdí mi apuesta que fue en contra de mi país porque era la época en la que, supongo que de manera aprendida, creía que Ecuador valía muy poco-. Con la muerte de mi abuelo, los años de mi primera infancia ligada Ambato terminaron.  Mi padre, quien toma las decisiones importantes en la casa, veía a su suegro como el padre que no tuvo. Cuando mi abuelo murió, una de las cosas más impresionantes fue ver a mi padre llorar amargamente su muerte. Sin su suegro, Ambato para mi papá tendría poco sentido (Riobamba, su ciudad, no tiene sentido alguno para él, así que los viajes a la serranía central perdieron frecuencia). Mi papá, viajero incurable, sembrando en sus pequeñas hijas la curiosidad por el mundo, y en un intento de disipar la tristeza de mi mami, organizó un viaje largo a Estados Unidos. Todavía, en Agosto nos encontrábamos con remanentes en descuento de lo que fue el mundial -incluyendo ese perrito que fue la mascota-.

FRANCIA 98

Creo que de este mundial guardo menos recuerdos. Algo que se quedó grabado en mi mente, fue una reunión que tuvimos con los amigos de mis papás, queridos señores y señoras cuyas actitudes a ratos te hacen irritar tanto que no comprend0 como pueden llamarse amigos entre sí, pero en la siguiente ocasión los vuelves a querer como si nada. Mientras jugaban ecuavolley en la Victoria, una casita de campo que hasta ahora forma parte de mi familia, cantaban en voz alta, especialmente una señora que es muy alegre y loca “Tu y yo! Allez, allez, allez! Go go go! Allez, allez, allez! ” imitando los pasos de Ricky Martin.

COREA DEL SUR Y JAPÓN 2002

¡Ecuador clasificó! Fui a casi todos los partidos de las eliminatorias con mi papá y mi hermana, y a uno con amigos. Estaba en quinto curso. Ya tomábamos cerveza y lo que había. Las sillas no eran numeradas y debíamos estar a las once de la mañana en el estadio para tener lugar en partidos que comenzaban a las tres o cuatro de la tarde. Mi papá nos retiraba a media jornada del colegio, comprábamos comida en el Quicentro e íbamos al estadio -qué suerte tenía, iba a ver ganar a la selección y faltaba a clases-. Yo era de esas impetuosas que les gustaba participar en intercolegiales, y en un discurso en el 2000 dije que merecíamos una mejor suerte como personas y como país, incluyendo clasificar al mundial. La audiencia se rió, todavía todos pensábamos –incluyéndome- que éramos un chiste de país. Luego, tras la clasificación algunos compañeros y familiares me dijeron que era bruja. El fútbol nos subió el amor propio. Festejé la clasificación por las calles de Quito, pero no hasta muy tarde porque todavía no tenía permiso de celebraciones nocturnas prolongadas sin previa solicitud, sin embargo, avancé a mirar una botella de “ALGO Limón” en una esquina, era un licor en botella de plástico. No recuerdo si lo tomé, ese día todo parecía una hazaña. Ya en el mundial, ganamos un partido que debido a la posición geográfica de los países organizadores lo vi en la madrugada. No lo recuerdo, seguro estaba zombie. Igual, estar allá ya era un triunfo.

ALEMANIA 2006

Soy una persona explosiva y de alguna manera sentí empatía con Zidane cuando le dio el cabezazo al italiano. Solo por él, me dio pena de que Francia pierda, pero en realidad, me caen mucho mejor los italianos. En este mundial, estaba en la universidad, y gracias a becas pude estar en Europa un año antes y dos después del 2006. Sentía alegría de que los jóvenes alemanes hayan podido, después de su historial de ser los malos del mundo, sentir que tienen derecho a estar orgullosos de lo que son. Avergonzados creían que era incorrecto y hasta inmoral gritar por Alemania. Creo en ese mundial lograron en parte hacer la paz con su historia, aceptar su pasado como tal y perdonar. “Was wir alleine nicht schaffen Das schaffen wir dann zusammen”. Lo que no podemos hacer solos, lo conseguimos todos juntos. A nosotros también nos fue bien. Ganamos dos partidos, fuimos a octavos y jugamos muy bien contra Inglaterra. Perdimos con gol de Beckham.

SUDÁFRICA 2010

Ecuador ya no clasificó esta vez y sentí mucha rabia. Ya estaba acostumbrada a alentar al Ecuador mundialístico. Yo hacía una maestría en la Universidad Andina, estaba enamorada de un chico hermoso que era mi compañero. Recuerdo haber visto partidos en la sala de juegos, lugar en donde también asistí a fiestas inolvidables. Mi relación era bonita aunque había ciertas peleas. Íbamos poco tiempo juntos cuando quedé inesperadamente embarazada. Recuerdo tres fiestas importantes a inicios del mundial, incluyendo el matrimonio de una querida amiga. Fueron momentos de festejo difíciles de olvidar porque en adelante mi vida cambiaría por completo. Una semana después me daría cuenta de mi estado. Lo que empezó como fiesta al ritmo del Waka Waka y de Waving Flag -canciones que hasta ahora disfruto porque me recuerdan otra etapa de mi vida-, terminó en desconcierto. Lo que más recuerdo de este mundial, en lo que respecta al fútbol, fue el partido de Ghana contra Uruguay. Para mí, ese partido fue doloroso. Uno de los momentos en los que te das cuenta de que la vida es extraña y a ratos triste. Que muchas veces no todos pueden ganar aunque lo merezcan.

BRASIL 2014

Después de millones de historias vividas, separaciones, peleas, reconciliaciones, en esos cuatro años que parecen una eternidad, puedo decir que apenas termino de liberarme del shock de lo inesperado de Sudáfrica. Ha sido un proceso largo de autoconocimiento, autoafirmación y perdón hacia uno mismo y hacia los demás. Hoy me siento más libre y lista para empezar un nuevo capítulo en mi vida más ligera de equipaje. Ya veremos en donde estaré en el próximo mundial. Mientras tanto, mañana juega Ecuador con Suiza. La verdad es que me importan, pero ya no tanto, los resultados como en el 2002 o en el 2006. Ya sé que sí podemos y que también puede ocurrir eventualmente un Sudáfrica. Me alegraría que pasemos a octavos y más, pero no dejo de sentir tristeza por la injusticia que se comete contra el pueblo de Brasil. Mañana también es el día del Padre. Acabo de despedirme del papá de mi bebé que se quedó en Francia. Yo estoy en Ecuador preparando un viaje para otras latitudes. Hoy sin embargo, me gustaría poder estar cerca de él para darle un abrazo de corazón y decirle que le quiero mucho y que espero que tenga un feliz día.