¿Qué nos queda de Fidel?

Siento mucha tristeza por la muerte de Fidel y no sé bien porqué. Sé que Cuba es un desastre. Vi de primera mano la pobreza generalizada en un país fantasmagórico. Acá vamos 10 años con un gobierno y ya no aguantamos. ¡Allá, desde 1959!

Sin embargo, para América Latina, Fidel siempre simbolizó la reivindicación ante la injusticia y el atropello resentido en una época en la que la política exterior de EEUU era abusiva y aupaba una desigualdad social descarada en nuestras “banana republics”.

La muerte de Fidel duele en la esperanza de que América Latina puede ser mejor que lo que es, a pesar de que durante su vida, no pudo lograr la prosperidad para su pueblo. De una forma o de otra, nunca parece que acabará la pobreza en nuestros pueblos.

No por sentir tristeza comulgo con la ideología que lo llevó al poder o con la mamarrachada anacrónica que promulgan sus patéticos “seguidores”. Es 2016, no los sesenta en los que parece que América Latina se congeló a veces. Por eso creo en el respeto a los derechos humanos, en la democracia, en la protección a la propiedad privada y a la propiedad intelectual, y sobretodo, creo en la libertad. Pero asimismo, creo que toda la población debe recibir educación, salud y la ayuda necesaria para llevar un pan a su mesa.

A pesar de sus grandes oscuridades, la influencia de las ideas de Fidel han sido también positivas, no al momento de llevar a pseudorevolucionarios anacrónicos a cantar canciones de izquierda sin un propósito claro, sino a influenciar a generaciones enteras hacia la defensa de sus derechos sociales. América Latina no sería la misma sin él, para mal, pero también para bien. El camino de su pueblo no resultó tan glorioso como fue su hazaña de la Moncada. Es ridículo intentar seguirlo. Pero no por eso, dejo de admirarlo. Mea culpa, pero así soy. Sé que muchas cosas en Cuba andan muy mal y que su pueblo merece una suerte mejor. Espero de corazón que vengan días mejores para ellos. A América Latina le debe quedar como herencia de la Cuba de Fidel, la eterna aspiración por la búsqueda de una mayor justicia social y la disciplina de lograr mucho con tan poco.

img_3500

img_3464

Anuncios